Siempre me ha llamado mucho la atención la profunda mirada de los perros,espejo de su alma. Cuando nos topamos con este amigo no pude evitar parar a distancia a observarlo,era idéntico al perro que tuvo un familiar y del que por cierto no guardo buenos recuerdos.La mirada de este cachorro era triste,cargada de soledad,dejé mis fobias a un lado, y unas palabras y caricias bastaron para inundar de felicidad al menos durante unos instantes a este joven cachorro.En la despedida hice esta foto de recuerdo.Hasta la próxima que nos volvamos a ver.